Usuario Password Tipo

 

Francia es conocida como el país de los mil quesos, siendo uno de los más destacados productores mundiales de este delicioso lácteo.

 

El queso es, y siempre ha sido, uno de los ineludibles de la mesa gala y uno de los productos más emblemáticos. En rasgos generales es importante que los quesos se sirvan a temperatura ambiente y que se haya aireado durante horas, para que su aroma y sabor alcancen el grado óptimo. La presentación es también relevante y se debe optar por bandejas de materiales  naturales como la madera, cerámica o vidrio. Entre los quesos que más destacan se encuentran el queso de cabra, que están hechos a base de leche cuajada (vaca, cabra y oveja). Tienen una pasta blanca y son desprovistos de su corteza. El queso de cabra tiene una pasta fresca y blanda, incluso algunos son salpicados de hierbas aromáticas como la pimienta o envueltos en hojas.

 

Los quesos de pasta blanda son elaborados a partir de la leche de vaca o de cabra, cruda o pasteurizada. Algunos tienen una capa llena de moho y hongos, por ejemplo el brie, el neufchatel, camembert de Normandia, entre otros. Los quesos de pasta jaspeada son hechos a base de pasta blanda. Son sembrados de esporas de hongos que más tarde desarrollan moho. También destacan los quesos de pasta comprimida y los quesos fundidos.

 

Por otro lado los vinos franceses corresponder a uno de los más antiguos cultivos de la vid, su origen se encuentra sus fuentes en la época del imperio romano. Se les considera parte fundamental de la gastronomía de Francia y algunas marcas han logrado un reconocimiento mundial.

 

Entre las más importantes regiones vitícolas francesas se encuentran Alsacia, Beaujolais, Burdeos, Borgoña, Champagne, Languedoc – Rossellon, Provenza, Corcega, Sud Ouest y Valle del Loira.

 

Francia produce cerca de 60 millones de hectolitros de vino a partir de las 800.000 hectareas de viñedo repartido por todo el país. Se trata del segundo país del mundo por superficie de viñedo, solo por detrás de España.

 

De Francia son originarias también variedades de uva como la Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Syrah, Pinot Noir o Sauvignon Blanc, hoy día presentes en todo el mundo. Para entender correctamente los vinos franceses y su alta calidad, es preciso conocer el papel determinante que juegan dos aspectos: El terruño (terroir) y el sistema de denominación de origen controlada (Appellatio d´Origine Controlée). Hablar de vinos de terroir es hablar de vinos que reflejan su lugar de origen, algo que viene a menudo identificado en las etiquetas de los vinos franceses. Por su parte, las AOC definen que variedades de uva o prácticas de elaboración deben utilizarse en cada una de las denominaciones geográficas existentes.

 

Los vinos y quesos son una buena combinación para poder disfrutar de las delicias que nos ofrece la gastronomía francesa.